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El lenguaje corporal desempeña un papel fundamental durante una entrevista de trabajo, ya que la comunicación no verbal puede transmitir tanta información como las palabras. La postura, el contacto visual, los gestos, las expresiones faciales, el tono de voz e incluso la forma de sentarse o saludar influyen en la percepción que el entrevistador tendrá sobre la confianza, el profesionalismo y la actitud del candidato. Una comunicación no verbal adecuada permite reforzar el mensaje que se expresa verbalmente y proyectar una imagen de seguridad, interés y disposición para asumir nuevos retos.
Mantener una postura correcta, establecer un contacto visual natural, sonreír de manera genuina y utilizar gestos moderados ayuda a generar una impresión positiva y facilita una comunicación más cercana y efectiva. Del mismo modo, controlar los nervios y evitar movimientos repetitivos, cruzar los brazos, mirar constantemente hacia otro lado o mostrar expresiones de tensión contribuye a transmitir mayor tranquilidad y confianza durante la entrevista. Comprender cómo utilizar el lenguaje corporal de manera consciente permite complementar las respuestas, fortalecer la credibilidad del candidato y aumentar las posibilidades de causar una excelente impresión a lo largo del proceso de selección.